Cuando se haya talado el último árbol, envenenado el último río y pescado el último pez, entonces comprenderás que el dinero no se come.

viernes, febrero 11, 2011

Los bivalvos y los veganos

Partimos del punto en el que se define como vegano a aquella persona que no consumen ningún productor de origen animal (incluyendo miel, por ejemplo) y que, en muchos casos extienden su elección a la vestimenta.

No tenía la menor idea de que el término vegano puede ser ligeramente flexible y susceptible de ser interpretado y reinterpretado al antojo del individuo.

Así, me encontré metida en un grupo de Face Book al que me invitaron (ojo, que no soy vegana) en el que, en un determinado momento, surgió un debate relacionado con los bivalvos:

Comentaba una chica que había leído en alguna parte que los bivalvos (léanse mejillones, ostras y almejas, entre otros) no eran considerados animales y que qué nos parecía consumirlos, para así tener un buen aporte de vitamina B12 de forma natural.

Francamente, me quedé desconcertada.

En primer lugar, porque empecé a tener mis dudas sobre si los bivalvos eran animales o no. Suponía que sí, pero la gente parecía tan segura de lo que decía que tuve que buscar más información para quedarme tranquila.

Además, los "comentaristas" llegaban a justificar el consumo de estos "supuestos no animales" para no tomarse la pastillita de la B12. Otros entraban al trapo diciendo que no era cuestión de si eran animales o no, sino del impacto ecológico que su consumo suponía.

Nunca me había planteado que los veganos lo fueran únicamente por motivos ecológicos, la verdad. Y tampoco había pensado con demasiada seriedad si las ostras eran más o menos animales por ser moluscos; nunca llegué a comerme ninguna: para mí, eso de echarle limón a un ser vivo y ver cómo se retuerce en su concha para luego tragármelo entero es algo digno de una película de terror.
Con las almejas hacía excepciones hasta que una vez, antes de ser vegetariana, alguien me comentó que lo de echarlas en agua con sal era para que se abrieran y saliera la arena. Las muy ilusas pensaban que volvían a estar en el mar y, confiadas, dejaban su viscoso cuerpecillo al descubierto.

Me pareció muy cruel eso de engañar a los pobres bichos y dejé de comerlas.

Hoy, a modo de curiosidad, he aprendido que tienen diferentes órganos sobre los que nunca pensé:

Vieira

¿Quién se imaginaba que una cosita tan pequeña y gelatinosa escondía tanto? :-s

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Sentirán dolor? no tienen cerebro por lo que muestra la foto...

Anónimo dijo...

No entiendo qué quieres decir con tu artículo, me parece bastante malo. No defines bien lo que es ser vegano, no sé de donde sacas la definición que utilizas pero es errónea. No explicas bien, (o no te has enterado o no te has querido enterar) de por qué un@s vegan@s están a favor de comer bivalvos y otros no. No hay información veraz ni conclusiones claras, por eso repito, no entiendo qué querías decir con esto...

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con que el artículo es malo, puede ser bienintencionado, pero no te enteras de lo que quiere decir. No echemos tierra a nuestras espaldas, por favor, escribamos con claridad y contundencia, que no somos tontos,....

sensocentrista dijo...

Si el bivalvo no tiene un interes en no sufrir debido a la carencia de un sistema nervioso complejo, que mas da que sea un animal? Si no hay sufrimiento de por medio no hay nada erróneo en consumirlo. Las esponjas marinas son animales y no tienen sistema nevioso centralizado, por tal razón los veganos no deberíamos tener consideración moral alguna hacia un organismo que carece de sintiencia, aun cuando éste sea considerado como animal. El veganismo debe estar fundamentado en el sensocentrismo, y no en ideas ambientalistas.

fernando reyes sayavedra dijo...

Muy bien tu artículo, no le hagas caso a los comentarios de esta gente ignorante, tu tema es los bivalvos y los veganos, si no saben que es un vegano que se pongan a investigar.

Acaban de preguntar en un grupo vegano de Facebook esto mismo, y quise investigar antes de comentar. En definitiva, como vegano no comería estos bivalvos, pues ya son seres más desarrollados. Mi mínimo impacto se reduce a plantas, legumbres, frutas, verduras, frutos secos. Para que quiero más, si con eso tengo :)

Amada_Tierra dijo...

Se me ha ocurrido entrar en el blog después de bastante tiempo y me encuentro con comentarios que cuestionan la calidad de mi "artículo".
En primer lugar, esto es un blog personal, no científico. Internet ha permitido que millones de personas expresen su opinión y publiquen textos de diversa calidad y extensión sobre los temas que les de la gana. En mi caso, yo también aproveché el momento para escribir.

Sobre las definiciones, ni soy yo quien las ha creado ni me preocupo por ello: me limito a no comer animales y a reducir en todo lo posible la compra, uso y consumo de productos de origen animal. No me gusta ir dando lecciones ni charlas a la gente sobre qué tienen o no tienen que comer, usar o hacer. En pleno siglo XXI y con la cantidad de documentales e información disponibles, quien quiere acceder a ella lo hace. Quien no, no.

Como ya he mencionado, no trataba de informar: era simplemente una reflexión personal que no tiene nada de artículo, y que decidí compartir en su momento y nada más. Probablemente si los de los comentarios ligeramente bordes os hubiérais molestado en echarle un vistazo al blog, os hubiérais dado cuenta de que fue - en su momento- bastante personal. Para instruir hay webs especializadas. Mi blog existió, simplemente y con todo el respeto del mundo, para escribir sobre lo que me saliera del bivalvo.