Cuando se haya talado el último árbol, envenenado el último río y pescado el último pez, entonces comprenderás que el dinero no se come.

domingo, abril 08, 2012

Desperezándome.

Hace varias semanas llegó la primavera y yo, después de terminar un poco cansada de los últimos acontecimientos, me reúno de nuevo con vosotros.

Vuelvo con bastante tristeza porque el PACMA en Andalucía no ha conseguido unos grandes resultados, pero con aún más pesar por culpa de la panda de gandules andaluces que no fueron a votar el día de las elecciones.
Está visto que las cifras del paro mienten, y que toda la gente que no fue a votar eran personas que estaban cansadas de trabajar toda la semana. Venga ya, hombre.

Al final, tenemos lo que nos merecemos: mucho me temo que gobernarán los perdedores. Es irónico que gane un partido, y dos que no lo hacen se unan para gobernar.

Atendiendo a la política con respecto a los animales, no me hace ninguna gracia que gobierne el PP, pero creo que, después de 30 años de PSOE, ya le toca a otro chupar del bote, ¿no? Aunque fuera el PA, me hubiera dado lo mismo. Debería estar prohibido que un presidente o un partido estuviera tantísimo tiempo en el poder, y menos a la vista de los resultados. Pero, como ya he dicho, tenemos lo que nos merecemos: nosotros seguimos a la cola de España y seguimos votándoles. ¿Por qué?  Porque es de progres votar al PSOE aunque lo haya hecho mal 30 años. Por Dios. A ver si superamos lo de la Guerra Civil y vivimos más el presente.

En conciencia, y  no me avergüenzo, voté al PACMA. Hay cosas del PP que me gustan y hay cosas del PSOE que me gustan también, pero creo que, ya que no me siento representada totalmente por sus idearios, era más sensato votar al partido con el que me sentía más en consonancia.

Además del consabido tostón político que sabíais que os iba a dar, os comento que habrá novedades próximamente si mis máster y mi trabajo me lo permiten.

Por otro lado, un par de noticias de esas que te hacen cagarte en el género humano:


Esta foto, obtenida de un grupo vegano en Facebook (Vegan Peace, para quien esté interesado), ilustra un comentario acerca de lo ilusionados que están los científicos españoles (nada, que no vamos a destacar por algo positivo) con el nuevo método para matar pollos: en 15 minutos asesinan a 15.000 aves mediante una espuma parecida a la que se usa en los lavados de coche. Con semejante mierda en los pulmones, a ver quién se salva.

Una conocida comentó que parecía Auschwitz, y tengo que decir que estoy de acuerdo. A la izquierda se ve al grupo de mequetrefesasesinosquedeberianmorirdelamismaforma, observando el nuevo gran método. ¿Para qué vamos a inventar cómo hacer cosas mejores? Algo así como acabar con el cáncer, el Alzheimer, la hambruna, la gilipollez humana...No, qué va. Vamos a matar más pollos en menos tiempo. Karma para todos, por dios (y calma para mí, que me enervo viendo estas cosas).

Y otra gran noticia nos la trae el periódico sensacionalista Daily Mail (noticia, aquí): en la última década, se han sacrificado más de 800 perros que fueron adiestrados para la guerra. Claro, ahora que han cumplido su misión, ya no son útiles para el ejército y los han convertido en máquinas de matar (o eso parece), no pueden quedarse con una familia. ¿Solución? Nos los cargamos.

Es la misma historia de siempre: nos sacamos del sobaquillo la pirámide evolutiva en la que estamos en la cúspide, y nos creemos con derecho a hacer lo que nos salga de los mismísimos con el resto de seres. Los utilizamos y masacramos a nuestro antojo, sin vergüenza ninguna y sin deternos a pensar en lo que estamos haciendo.

Si el mundo fuera justo, cada humano recibiría lo que se merece. Hasta entonces, habrá que seguir intentando despertar conciencias o, por lo menos, que la gente vea las cosas como son (ah, esas inofensivas salchichas hechas de despojos de animales), y no como nos las cuentan.

No hay comentarios: